Archive for 8 octubre 2010

Por un Premio Nobel sin adscripción política

08/10/2010

Mario Vargas Llosa representa uno de los más claros ejemplos del escritor que lucha por un mundo mejor y que usa la plataforma de su popularidad para llevar las reivindicaciones de los más desfavorecidos al mayor número de gente posible. Pelea con el arma de la palabra, recogiendo la tradición de lucha intelectual por los Derechos Humanos de gente tan importante como el iluminador de caminos Julio Cortázar.

Pero Vargas Llosa es también uno de esos indescriptibles casos en que a un intelectual le llaman fascista por dejar de apoyar a un dictador como Castro. No quiero entrar en política, solamente resaltar su denuncia constante de un mundo dominado por la corrupción. Por todo ello, felicidades. Ah, y también por el Premio Nobel, secundario, al fin y al cabo, para un hombre de 74 años con tan impresionante carrera.

Para despedir, la perla de Vargas Llosa tras conocer el Premio Nobel de la Paz a Liu Xiaobo: “es un homenaje a todos los disidentes chinos, porque muchas veces se olvida que China, como está alcanzando unos éxitos económicos extraordinarios, sigue siendo una dictadura y bastante monolítica en lo que se refiere a la política.”

Pues eso, ni de derechas ni de izquierdas, sino intentando ser justos.

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SGAE y Cultura, en el punto de mira

06/10/2010

Las páginas web de la ciberodiada SGAE y del Ministerio de Cultura han sufrido sendos ataques de denegación de servicio tras la convocatoria realizada por el grupo Anonymous, lo que ha traído como consecuencia la caída de los servidores de dichos sitios. Todo para protestar contra la política de derechos de autor, siempre en el punto de mira del ancho mundo internauta. No estoy de acuerdo con la actuación del Gobierno, pero no puedo estar de acuerdo con este tipo de ataques, derivados del miedo al fin del “todo gratis en la red”. Las nuevas generaciones de jóvenes te miran como a un bicho raro si te descubren comprando un disco o una película, han dejado atrás el ritual de placer que significaba desenvolver un CD, abrirlo e impregnarse de su olor a nuevo; y lo peor de todo es que la pérdida de calidad de los materiales que disfrutan no les importa lo más mínimo. A mí me han invitado a ver películas que casi me hacen vomitar a causa del mareo, tal era el desenfoque y el movimiento de un material pirata grabado con una minicámara en un cine, pero ellos se conforman, “como es gratis”. Y con la música otro tanto, da igual que la canción esté un poco rayada, “como es gratis”. Triste panorama nos espera con unos jóvenes que pierden ojo y oído cultural y que lanzan ataques ciberterroristas si a alguien se le ocurre empezar a cobrar por unos contenidos que un creador se ha molestado en pensar, diseñar, tocar, drigir, etc.

Estoy de acuerdo en que el precio de algunos productos es excesivo y en la existencia de una creciente banalización del arte actual, pero entre la cultura del todo gratis y el justo precio a pagar por una creación, puede haber una frontera que no es necesario desdibujar con actitudes fascistas. Ni por parte de unos (léase SGAE) ni de otros (cibernautas).

Evo Morales y el talante

05/10/2010

No hay dramaturgo sobre la faz de esta Tierra capaz de crear un entramado de personajes como los que malgobiernan este mundo de sainete con fondo triste. Ahmadineyad, Chávez, Sarkozy, los Castro, Zapatero y un largo etcétera de caricaturas de caracteres son los representantes de la llamada política internacional, dignos herederos de los Aznar (el peor ex mandatario del mundo según la revista Foreign Policy), los Bush o los Blair. Pronunciar estos nombre produce escalofríos, parece el elenco de una película de terror, pero no, la realidad, como siempre, es más tétrica. Ahora el loco director de la obra que todos representamos, ha introducido una escena para definir con sutileza el personaje de Evo Morales; en una pirueta dramática genial le ha puesto a jugar un partido de fútbol contra miembros del principal partido de la oposición en Bolivia. En pleno partido Morales se acerca a Daniel Cartagena y le propina un rodillazo en el bajo vientre y éste, a pesar de ser -paradójicamente- miembro del partido Movimiento Sin Miedo, se deja caer fulminado. Con este breve apunte añadido al libreto original, el director nos dibuja el talante de uno de esos dirigentes llamados “del pueblo”.

Yo lo único que quiero es bajarme de este escenario y, sin mirar atrás desde el patio de butacas, salir a una calle de cielo limpio. Yo lo único que quiero es dirigir mi obra. Espero que mi director tenga talante.


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