Archive for 28 febrero 2010

Tormenta perfecta

28/02/2010

La naturaleza etérea que me caracteriza hace que el viento sea mi fenómeno atmosférico favorito. Me encanta observar cualquier fuerza que se escape al control del hombre y, de momento, aún no podemos ponerle puertas a una Naturaleza cada vez más cabreada con la mosca cojonera llamada ser humano. Me siento intranquilamente bien ante la furia desatada del aire. Me siento bien, pero he de confesar que llevo dos días parapetado en casa mirando hacia la tarima flotante de mi salón para evitar cruzar mi mirada con los ojos de ese demonio llamado Ciclogénesis explosiva, ese Jinete del Apocalipsis que pronunciaba mi nombre a lomos de un caballo de ojos inyectados en sangre. Ahora ya todo ha pasado y parece ser que el huracán anunciado no llegó más que a convertirse en una brisa incapaz de despeinarnos. Qué etéreamente imbécil me siento por haber creído a los medios de incomunicación una y otra vez, olvidándome de que para ellos atraer a la audiencia es lo verdaderamente importante.

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Orlando Zapata Tamayo

25/02/2010

Si pudieras levantar la cabeza, che, enseguida volverías a tu tumba, llorando y conteniendo a duras penas el vómito. No es justo cómo se truncan los sueños con la herrumbre del tiempo. Porque los días, si no se cuidan, se van agriando, van tomando un tono rancio de pasado, se convierten en un llanto continuo y mitigado, y la utopía nunca abandona su condición. Los que aún creemos en la Revolución no somos más que soñadores porque conocemos la carne corrompible del Hombre, pero aún así, fabricamos vendas urdidas con sonrisas infantiles, y nos duele un poco menos. Qué injusto, che, no disponer de tu pluma para sembrar orden en el caos. Qué injusto se ha vuelto el mundo desde que no estás, tú que creías que la cosa no podía ir a peor, que no podía ser más fluida la sangre derramada por América Latina, tú que eras la voz y la esperanza. Cuba, vírgen corrompida, se muere y el Imperio afila sus dientes hambrientos. Tú ya sabías que la Coca Cola reinaría, pero nunca pensaste en el suicidio de un sueño. Mueran los tiranos! Vivan los cronopios! Dame la mano, recemos, cada uno a su dios, por Orlando Zapata Tamayo. Recemos, cada uno a su asqueroso y malcriado dios, por la Revolución. Descansen en paz.

Haití, Haití, Haití

24/02/2010

Sólo recordaros que los muertos en Haití, a pesar del baile de cifras, es posible que ya superen los 300.000, pero ahora son los vivos los que tienen un problema. Como la mitad del mundo. No nos olvidemos.

Dormir, soñar, aprender y olvidar

22/02/2010

Con la candidez característica de las definiciones infantiles, siempre nos han dicho que se dormía para reponer fuerzas, de ahí la expresión “sueño reparador”. Era sencillo y a los seres de a pie nos valía, pero parece ser que los científicos llevan toda la vida preguntándose la razón de la dormidera (qué bonito palabro!). Parece que un tal Matthew Walker, de la Universidad de California en Berkeley, ha dado con la clave; este profesor de etílico apellido es el autor de un estudio que viene a reforzar la teoría del efecto limpiador del sueño. Me explico: los recuerdos más recientes se almacenan en el famoso hipocampo y una simple siesta nos permite limpiar dicha zona para que no se sature y podamos seguir acumulando conocimiento. Así lo han explicado en la reunión anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS). Lo que no han explicado es cómo nos reponemos del choque que supone dormir para vaciar recuerdos contra soñar para sumar experiencias. Yo recuerdo cada mañana lo que he soñado, pero no quiero maldecir un onírico sabor dejado en mis labios por un beso de Charlize Theron porque este dulce recuerdo reste espacio a la caricia que me despierta cada mañana. No sé si me explico. No sé si lo que necesito es dormir sin parar 40 días con sus noches para quitar el asco de la parte viscosa del mundo o mantenerme en vela durante 40 días con sus noches  para ya no almacenar más recuerdos de la parte viscosa del mundo. No sé, ojalá me lo pudiera explicar Charlize.

Umberto Eco e Internet

20/02/2010

Siempre alegra encontrar un poco de luz entre la oscuridad y el oscurantismo reinante. Todos estamos de acuerdo en que internet es uno de los inventos más revolucionarios de la historia de la humanidad, pero de ahí a decir que la red encarna la libertad absoluta porque acerca el conocimiento a todos los rincones del mundo media un abismo disimulado con puentes de paja tendidos por compañías como Google o Microsoft. Viendo la deriva de nuestro mundo actual, estamos a años luz del día en que cada ser humano tenga acceso a un ordenador y pueda navegar por el ciberespacio. Aparte de esto, me cabrea escuchar única y continuamente las bondades de este invento militar, por eso mi sonrisa de esperanza cuando leí unas declaraciones del escritor Umberto Eco en las que califica a Internet como una “especie de parodia de la enciclopedia que reúne todo el saber del mundo, porque incluye también información falsa”, por lo que este italiano experto en semiótica considera que el medio ha fracasado en su ingente y presuntuosa -me atrevo a añadir- tarea de ordenar el conocimiento mundial.

No se les ocurra nunca poner en las manos de sus hijos un ratón (de ordenador, se entiende) en vez de un libro. Ganaremos todos.


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