La locura como antídoto

La exposición que la Royal Academy of Arts de Londres ha montado sobre las obras y la correspondencia de Vincent Van Gogh, sirve, además de para indagar en la personalidad de un artista genial, para plantearse su mitificada locura. Leyendo algunas de las cartas que el pintor redactó -unas 2.000, la mayoría dirigidas a su hermano Theo-, se puede bucear por el pensamiento de un hombre culto y enormemente sensible que en el verano de 1890 decidió poner fin a una vida a la que no acababa de encontrar sentido; de hecho, la última de las 35 misivas que se podrán disfrutar en la exposición es la inacabada que Vincent escribió para su hermano y que fue encontrada en su bolsillo tras dibujarse en el pecho un abrupto punto final de pólvora y sangre.

Hay que decir que si por algo es importante esta muestra, es por la nueva visión que transluce sobre la salud mental del pintor. La comisaria de la exposición, Ann Dumas, cree que Van Gogh no era un artista loco y que precisamente aprovechaba al máximo los momentos de equilibrio mental para acometer sus obras. Supongo que por un lado estaba su trabajo y su pasión, que eran lo mismo, y por otro su locura, que no era más que un antídoto para poder sobrevivir a las grandes preguntas que el hombre dotado de sensibilidad se ha hecho desde la noche de los tiempos.

La exposición estará en Londres desde hoy hasta el 18 de abril, pero me temo que la personalidad visceral, forjada en la leyenda, del loco del pelo rojo ya no nos abandonará nunca.

Etiquetas: , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: