Posts etiquetados ‘muerte’

Alquitrán de los días

20/01/2012

Es una neurona licuada -meteoro viscoso- la que cae sobre mi pie, falda de la montaña infinita que soy y que mira desde su cumbre coronada de nieves y siglos de segundero. Oteo en busca de plumajes libres y nieblas vírgenes para acabar viendo palpitación y reja apenas, giro mi cuello hacia abajo y veo la sombra, muerte, alquitrán de los días, un merodeo ávido de putrefacción, se estira, se estira, se estira con rumor de goma mojada. Oteo de nuevo, con un poco de desesperanza, dispuesto a la aceptación -casi súplica- del esqueleto volador, la risa adelgazada en un graznido lejano, pero no hay nada más que aproximación al abismo, nada más que la sal que brota de mis ojos dispuesta a derretir el blanco de mi alto y fugaz refugio.

Pánico a una muerte ridícula

05/02/2010

Me da bastante miedo encontrarme de repente con esa señora de negro que a todos acaba visitando y que los más insensibles llaman simplemente Muerte. Reconozco que es uno de mis pánicos vitales -aunque suene paradójico- el ser consciente de que ahora mismo, por ejemplo, estas líneas pueden verse interrumpidas por un estúpido paro cardíaco. Todo lo que rodea a la muerte y que está fuera de los territorios de la ficción me causa una ansiedad que me acerca a una infancia de sombras y de futuros inciertos y temblorosos. Pero lo que no soportaría, o por lo menos me parece de un patetismo horrible, es morirme como lo ha hecho hoy un ciudadano austríaco de 39 años, quien intentando recuperar su teléfono móvil, que en un movimiento desafortunado había ido a parar a una alcantarilla, se escurrió y acabó encajado en un hueco de 60 centímetros de profundidad que se convirtió en su tumba, pues murió ahogado ante la imposibilidad de sacar la cabeza de tan inmundo agujero. Lo dicho, me da miedo la muerte, pero pánico es lo que me produce una muerte ridícula. En mi juventud sólo me sentía comprendido por Def Con Dos, os dejo con ellos…


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